Rafael Luis Astudillo (60) negó ayer ante el juez de Instrucción Guillermo Adárvez haber intentado besar o haber manoseado a cuatro mujeres en su lugar de trabajo como delegado municipal de la Villa Calingasta. Según fuentes judiciales, sólo admitió haber discutido con la empleada municipal que desató el escándalo al denunciarlo, Gabriela Contreras. Sin embargo luego de dar su versión no pudo volver a su casa: el magistrado lo mandó directo a la cárcel de Chimbas, porque entendió que contra dos de las denunciantes cometió un “abuso sexual gravemente ultrajante”, por su duración.

Al calificar esos dos hechos de esa manera (en los otros dos consideró abuso sexual simple), la escala penal posible se elevó a castigos de entre 4 y 10 años de cárcel al cabo de un futuro juicio. Al tener el mínimo de condena más de 3 años, no es posible la excarcelación, precisaron los voceros.

A priori, los casos más graves de abuso sexual son los que sufrió la propia Contreras en dos etapas: entre 2012 y la semana pasada. Y en su primer período como empleada municipal, al ingresar con 23 años.

La otra víctima de un “grave ultraje” es una mujer madre de seis hijos que llegó al municipio a pedir cemento y ladrillos para ampliar su humilde casa. Según las fuentes, en la denuncia consta que las tres veces que fue a verlo, el funcionario le dio que, a cambio de los materiales, debía dejarse dar besos y tocar. Que la tomó de los brazos y la intentó besar. Al cabo del tercer intento nunca más volvió y no consiguió lo que necesitaba a pesar de la voluntad de ayudarla por parte de la intendencia.

Las otras dos denunciantes son mujeres que tienen un “Plan Trabajar” (de la Nación) y refirieron haber sufrido francos intentos de Astudillo por besarlas. Una de ellas dijo incluso que le dio una trompada y una cachetada al funcionario, porque le tocó los glúteos cuando llegó a su lugar de trabajo acompañada de su mamá.

Ahora, el magistrado espera el resultado de otras pruebas antes de determinar si el funcionario debe, o no, ser procesado con prisión preventiva.