El juez Agustín Lanciani liberó ayer a Gustavo Rodrigo (57) detenido luego de contar que su amigo Roberto Salas (49) había muerto ahogado en la tarde del miércoles, cuando ambos pretendían bañarse en un canal de Albardón. Al principio hubo dudas, pero la autopsia confirmó que la muerte fue accidental, dijeron en la policía.