La vivienda parece una fortaleza: tiene alrededor paredes de 4 metros de altura y hasta un portón eléctrico. Hasta ayer, esa casa situada en una villa en Albardón había sido impenetrable. Pero un grupo de 3 malvivientes encapuchados y armados se las arreglaron para franquear esos obstáculos y hacerles pasar una media hora de terror a un contratista de obras, a su esposa y a sus 3 chicos. Los delincuentes encañonaron a la familia y a pesar de que no golpearon a nadie, se encargaron de atar de pies y manos al jefe de hogar. Paola Andrada (30), una de las víctimas, relató a este diario que luego de amenazarlos, los ladrones les robaron unos 80.000 pesos, 7 celulares y escaparon en su Toyota Hilux. Tras el aviso a la Policía, el vehículo fue encontrado abandonado en el interior del Loteo Rodano, situado al lado de la Villa Centenario, en Chimbas, informaron fuentes policiales.
La familia fue atacada a las 7 de ayer en su casa de Villa Marcó, en Campo Afuera, Albardón.
Andrada estaba con su esposo Alejandro Atencio (42) y sus chicos, de 12, 8 y 2 años. ‘Los niños más grandes estaban por ir a la escuela y yo estaba con el más chiquito en mi dormitorio. Uno de mis chicos abrió la puerta y se topó con los tipos. Él trató de cerrarla, forcejearon, pero entraron’, dijo la mujer.
Los sujetos encañonaron a Atencio y lo obligaron junto a sus hijos a tirarse al piso. Después, le sacaron los cordones de sus zapatillas al contratista y le ataron los pies y las manos hacia atrás. Uno de los delincuentes entró al dormitorio donde estaba Paola y su otro chico.
‘Me dijo que me tirara al piso y me negué. Es más, estaba en ropa interior, así que fui y me puse un pantalón. En casa hay otras cosas de valor, como aparatos y esas cosas, pero ellos querían nada más que plata de la caja fuerte. No sé de qué caja fuerte hablaban porque nosotros no tenemos’, contó Andrada.
La banda revisó la casa y de un sector sustrajo 60.000 pesos. De otra habitación tomaron otros 20.000 pesos y monedas que había en una alcancía. Además, sustrajeron 7 celulares, uno de los cuales fue descartado en la huida en la camioneta familiar.
‘Ha sido un garrón. Hace un mes nos envenenaron 2 perros y estoy segura que tiene que ver con esto. Tengo miedo porque amenazaron de que iban a volver mañana (por hoy)’, dijo la mujer.

