Un comerciante recibió ayer una brutal paliza a manos de 2 encapuchados armados que lo sorprendieron en su casa del barrio Los Troncos, en Santa Lucía. El golpe no fue al voleo, porque contaban con datos concretos, como por ejemplo, que tenía una importante suma de dinero que había cobrado en las últimas horas. Acorralado, la víctima entregó sus ahorros: 90.000 dólares (unos 843.300 pesos al cambio oficial) y 30.000 pesos, informó un allegado y fuentes policiales.
Lejos de conformarse con el dinero, los malvivientes lo maniataron con el cable de un cargador de celular y cargaron en su auto unas valijas con unos 20 pares de zapatillas, ropa y perfumes. En medio del asalto, el comerciante tomó una decisión peligrosa: logró zafarse, buscó un cuchillo y alcanzó a lastimar en una mano a uno de los sujetos, informaron en la Policía. Ahí, los 2 ladrones le dieron varios cachazos, piñas y patadas en el piso antes de escapar con el botín en su VW Scirocco. Tras el golpe, el rodado apareció abandonado en la avenida Costanera, Chimbas.
Marcelo Martínez tiene 45 años y el de ayer fue el segundo hecho de inseguridad que sufre en 7 años (ver aparte). El hombre, quien debió ser asistido en el Hospital Rawson tras el asalto, es dueño de una lavandería industrial de ropa hospitalaria y fue atacado a las 7 en su casa.
La versión policial señala que los delincuentes saltaron una pequeña pared del frente. El hombre escuchó ruidos, se asomó por una ventana y abrió la puerta. Ahí, fue encañonado con un revólver.
“Sabían del dinero que había cobrado, que en ese momento estaba solo en su domicilio. Esto fue una entregada. Marcelo en un momento pensó que lo iban a matar”, dijo un vocero ligado a la víctima. En un principio, los asaltantes sólo amenazaron a la víctima, tomaron la plata, lo ataron y revisaron la casa, pero se pusieron violentos cuando Martínez los atacó, dijo un jefe policial.

