Un día después del impresionante choque contra una loma de un camión con dos ocupantes, cargado con más de 8.000 kilos de tres clases de explosivos, incluido el "Gelamón" (el más peligroso de todos), desde la policía rectificaron una versión que dejaron trascender al inicio de la investigación: el sábado se informó que en el Ford Cargo siniestrado eran trasladados también los detonadores del "Gelamón" (algo prohibido por ley), pero ayer dijeron que el vehículo no transportaba esos dispositivos, que el camión y la carga estaban en regla, y que la forma del transporte se realizó de acuerdo a las normas de seguridad vigentes, informaron fuentes policiales.

El vehículo pertenece a la firma "Exploservi" y el sábado a las 14.30 se dirigía hacia el emprendimiento minero "Casposo", en Calingasta, por la ruta 149. Pero unos 14 km. antes de Pachaco, en Zonda (a 120 de Capital), un aparente problema con los frenos en una bajada muy pronunciada dejó al chofer David Leonardo Chávez (30 años), sin margen de maniobra en una curva: aplastó un extremo del guardarrail y como iba se montó y estrelló en una loma, donde quedó esparcida su peligrosa carga.

Chávez y un soldador de la empresa, Ricardo Ortiz (52) se salvaron de milagro, aunque ayer el chofer estaba internado en terapia intensiva de un centro privado de salud y Ortiz seguía internado, con un cuadro de lesiones que no ponían en riesgo su vida. El caso es investigado por la comisaría 16ta. y también por Gendarmería.