Unos restos de sangre hallados en la boca de una mina en San Martín movilizó ayer a decenas de policías, ante la sospecha de que podían ser rastros de Adolfo Ramón Ruíz, el caucetero desaparecido el 24 de septiembre último. Revisaron todo el lugar, pero no encontraron más que esas manchas, por lo que tomaron muestras que serán analizadas.
La novedad la dio un baqueano que andaba por esa mina abandonada, cercana al monumento de San Ceferino, en San Martín, dijeron fuentes del caso. Eso fue a las 13.30 de ayer. Como investigan todas las hipótesis y pistas, los policías de Bomberos, Homicidios y Seguridad Personal de la Brigada, la Seccional 9na. y Criminalística fueron al lugar para ver si el hallazgo tenía relación con la misteriosa desaparición de Adolfo Ruíz.
Los uniformados ingresaron a la mina y la revisaron, incluso con perros rastreadores, pero no encontraron indicios del cuerpo de Ruíz. Los peritos de criminalística confirmaron la presencia de manchas de sangre, pero no sabían si eran de humanos o de animales. Eso motivó que levantaran unas muestras y una piedra con esas manchas, que fueron llevadas al laboratorio de la policía para analizarlas. Si es sangre humana, harán una análisis de ADN para cotejarla con los familiares de Ruíz, adelantó un jefe policial.
