Los fiscales de la UFI Cavig Juan Manuel Gálvez y Roberto Ginsberg pidieron este jueves a los jueces Alberto Caballero, Verónica Chicón y Gema Guerrero que ordenen allanar el domicilio de Patricia Coria para efectivizar su detención, que se concretó pasadas las 18.
En la otra vereda, el defensor de la esteticista, Nicolás Fiorentino, solicitó al tribunal que revoque la orden de detención y que mantenga la libertad de su clienta.
Coria no estuvo presente en la audiencia que se desarrolló en Tribunales para definir su futuro. Según Fiorentino, la mujer se encontraba en su casa ya que le recetaron reposo absoluto a causa de un “inconveniente cardíaco”. También manifestó que la mujer atraviesa una crisis emocional y depresiva profunda.
No obstante, el defensor dio su consentimiento para que la audiencia continuara pese a la ausencia de Coria. Cuando tuvo la palabra, Fiorentino pidió la revocación de la orden de detención, argumentando que rige el principio de inocencia debido a que el fallo no está firme. El abogado asegura que le queda una instancia para llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a través de un recurso de queja.
Finalmente, el Tribunal falló a favor del planteo de Fiscalía, por lo que ordenó allanar el domicilio de Coria (ubicado sobre calle Laprida, en Capital) para detenerla y que de esa manera cumpla su condena.

Luego, personal judicial y policial llegó hasta el domicilio de la esteticista para formalizar la detención. La hija de la mujer, Natalia Pablo, salió ofuscada del interior de la casa y apuntó contra los periodistas presentes, con insultos y hasta con violencia física. Posteriormente, arribó al lugar una ambulancia y atendió a Patricia Coria porque sufrió un supuesto desmayo, mientras que horas después ingresó al garage un vehículo oficial que finalmente la trasladó al Servicio Penitenciario Provincial.
Debido a la presunta patología que sufre Coria, los jueces ordenaron que sea revisada en el Penal de Chimbas por una junta médica que evaluará si puede permanecer en ese recinto.
De quedar presa, Coria empezaría a cumplir la condena de 4 años que un tribunal le impuso el 4 de octubre del año pasado, por explotar económicamente la prostitución de una de sus empleadas, actividad que promovió y facilitó en su casa de masajes y estética "Eros For Men", situada en 25 de Mayo al Este de Mendoza, en Capital.


