Eran alrededor de las 20,30 del último lunes cuando un joven se acercó hasta la casa del hermano de la niña (tiene 14 años) para decirle que había visto fotos de esa chica desnuda en la computadora de otro joven. Ese otro muchacho arreglaba esa PC y cuando el hermano de la menor fue a buscarlo, accedió a darle 9 fotos (la menor aparece desnuda y en poses sugerentes, en otra con un hombre), pero dijo que no lo acompañaría hasta la casa del sujeto que le dejó la computadora. Eso sí, le dio un dato clave: si la casa estaba con las luces apagadas, era probable que la chica estuviera allí. Aquella noche el joven se acercó hasta la casa y la encontró sin luces. Corrió hasta la comisaría más cercana, en Rawson, y dos policías los siguieron. Al llamar, apareció el pensionado José Alberto Fornari (69) y no se negó a que revisaran la casa, donde los policías no hallaron a nadie. Su reacción sin embargo cambió, cuando fueron a una habitación del fondo y en un rincón hallaron a esa niña, que en el acto ensayó una excusa: dijo que había ido a que le enseñaran a preparar aceitunas. La sacaron de la casa y enseguida hubo denuncia en la UFI ANIVI. Allí, el fiscal Mariano Juárez Prieto y el ayudante fiscal Rodrigo Cabral consideraron que el caso era grave y le pidieron al juez Federico Rodríguez detener al pensionado, que el martes quedó tras las rejas.
Y allí seguirá por al menos otros cuatro meses, porque ayer el juez adhirió al pedido fiscal de mantenerlo con prisión preventiva por 4 meses, mientras se lo investiga por promover la corrupción sexual de esa niña y producir con ella material de pornografía infantil. La versión de la menor en Cámara Gesell es clave.

