Enzo Nahuel ‘Pantera’ Guevara (32) había sido trasladado desde el Penal de Chimbas a la Central de Policía, por razones de seguridad, y hacía por lo menos cinco meses que cumplía sus cuatro condenas por delitos contra la propiedad en los céntricos calabozos.

Por iguales motivos fue a parar allí Marcos Ariel Tejada (43), que en la cárcel cumplía una pena única de 23 años y 3 meses. Ayer, ambos sumaron un castigo más a su historial: el juez Raúl José Iglesias dio por probado que se confabularon y apretaron, e incluso golpearon, a otros tres presos para intentar sacarles plata y otros beneficios el 30 de octubre de 2015. Y los condenó a 4 años de cárcel.

El juez de la Sala I de la Cámara Penal, calificó su conducta como coacción agravada y lesiones leves contra el preso Sergio Fabián Peralta, a quien casi desmayaron al ahorcarlo con su propia remera.

Para el magistrado también coaccionaron a Wenceslao Rubén Britos, a quien le pusieron una bolsa de nylon en la cabeza, asfixiándolo, exigiéndole dinero. Y a Juan Manuel Jofré (preso por múltiples estafas), a quien amenazaron con hacerle algo a su, ahora exnovia abogada, si la profesional no les arreglaba un problema con unos recibos.

El magistrado compartió la misma calificación delictiva que propuso el fiscal de Cámara Gustavo Manini, quien había pedido una condena de 6 años para cada uno.

Cuando les tocó dar su versión, Tejada negó haber cometido delito alguno. Y Guevara sólo admitió haber empujado a Peralta porque se propasó al decirle algo -dijo- cuando él reclamaba visitas íntimas en la Central y no se lo permitieron.

En ese relato se basó el defensor Horacio Merino, para pedir que Guevara sea condenado, pero sólo por lesiones leves. Y solicitó absolución para ambos pues, a su entender, no era posible que ningún preso, incluso los denunciantes, no hubieran visto u oído los supuestos aprietes en un espacio tan reducido como los calabozos de la Central de Policía.

‘A lo mejor eran presos molestos por sus problemas de conducta, pero los delitos que les atribuyen nunca ocurrieron’, dijo Merino, que ahora puede pedir la revisión del fallo ante la Corte de Justicia.