San Juan, 13 de febrero.- La muerte de un hijo es un hecho de por sí doloroso, antinatural, en esta lógica de que los hijos entierran a los padres y no viceversa. A Guillermo Chirino, papá de Lautaro, quien falleció esta madrugada en un accidente de tránsito que involucró un patrullero policial, esta atravesando esa dura ecuación que le puso la vida por delante a él y su familia.

Luego de que decenas de personas expresaran en su muro de Facebook sus condolencias y saludos para la familia, sobre el mediodía Guillermo decidió expresarse con una frase que marca el profundo dolor, "recen por mi familia por Dios, necesito fuerzas".


El cuerpo de Lautaro está siendo velado en la cochería de calle Salta 434 (S) y será sepultado mañana, a las 9, en el cementeriod e Pocito.