No todo es carnaval. Los corsos en San Juan tuvieron su contracara a raíz de dos importantes robos entre la noche del lunes y la madrugada de ayer. En medio del corso de Caucete, delincuentes robaron 200.000 pesos de una financiera ubicada sobre la misma avenida donde se realizaba el desfile de comparsas y a media cuadra de la comisaría. En Ullum, se llevaron 53.000 pesos y artefactos de la casa del locutor que oficiaba de presentador oficial de los carnavales del departamento.
En Caucete:
El golpe en Caucete dejó descolocada a la Policía porque en teoría había mucha presencia de uniformados sobre la Diagonal Sarmiento, justamente, para garantizar la seguridad durante el desfile. Sin embargo, el ingenio de los ladrones pudo más y fue así que uno o varios ladrones se subieron a los techos de las casas por las calles Rawson o Aberastain y accedieron a la parte trasera de la planta alta del inmueble donde funciona la financiera Famicred en Diagonal Sarmiento al 775, indicó la Policía. Rompieron el vidrio de la banderola de un baño y de esa forma ingresaron a las oficinas. Fuentes del caso afirmaron que sonó la alarma, pero la música y el bullicio de la gente hizo que pasara desapercibida. En la Central de Policía sí recepcionaron la señal de la alarma a las 23.15 del lunes y llamaron a la Seccional 9na para que fueran a ver qué pasaba. Cuando entraron, vieron las cosas revueltas. César Riveros, el encargado, dijo a los uniformados que faltaba una caja de seguridad con 200.000 pesos en efectivo, según fuentes policiales.
En Ullum:
Rubén Bravo, el locutor oficial de los corsos de Ullum y responsable de ceremonial del municipio, sufrió otro robo similar durante esas horas que presentaba las murgas y comparsas en el centro de Villa Ibañez. Él y su familia regresaron a su casa en la calle Armando Gaviorno a las 4.15 de ayer y encontraron todo desordenado. Desconocidos rompieron una puerta de la vivienda y se llevaron un televisor Led, una notebook, una consola de Play Station y otros artefactos, además de 53.000 pesos en efectivo. El dinero era producto de la venta de un auto y de la recaudación de su negocio. ‘Siento impotencia. Revisaron hasta la ropa interior de mi nena. Ya hice la denuncia en la Policía, pero no se avanzó nada en la investigación’, dijo anoche Bravo.

