El joven que confesó haber matado a golpes y cuchillazos a su esposa penitenciaria el último miércoles en Capital, no sería enviado a la cárcel a transitar lo que queda del proceso que, seguramente, lo conducirá a una condena. Según fuentes judiciales, las autoridades del Cuarto Juzgado de Instrucción analizan la posibilidad de mantener al sospechoso privado de su libertad pero no en la cárcel, que era el ambiente de trabajo de su esposa. ‘Es para dar transparencia al proceso’, dijeron. Por lo bajo, otras fuentes aseguran que es por seguridad del detenido.

Ese sospechoso es Rodoldo Chávez, de 33 años, oriundo de Valle Fértil y exaspirante a penitenciario. Precisamente cuando fue a realizar el curso de ingreso a esa Fuerza conoció a la jachallera Ramona Graciela Mallea (37). Esa vez, más de cinco años atrás, ella pudo entrar, él no.

De todos modos iniciaron una relación que enseguida quedó marcada por la actitud posesiva y celosa de él. Así, se sucedieron discusiones y agresiones, y ella estuvo a punto de cortar todo de cuajo, pero cuando él le rogó y le prometió cambiar, se casaron. Para entonces tenían una beba.

El último miércoles a la noche, volvieron a discutir pero él la mató a golpes (incluso con una jarra para cerveza) y cuchillazos. Luego ocultó el cuerpo en el baño y se fue a Valle Fértil. Allí se entregó el viernes con un sacerdote y confesó todo.