En casi 7 horas, cuatro sanjuaninos murieron ayer al protagonizar cuatro accidentes de tránsito distintos ocurridos dentro y fuera de la provincia. El primero de los choques ocurrió en Pocito y lo protagonizaron dos amigos de Sarmiento, quienes se estrellaron de lleno en un auto contra la parte trasera del acoplado de un camión cargado con ladrillos. Unas horas después, en Córdoba, perdió la vida el chofer de un colectivo de la empresa del Sur y Media agua al embestir a un camión estacionado; la víctima llevaba un contingente a un encuentro religioso en Formosa (ver página 13). La última víctima fatal fue un jachallero que había quedado grave después de que el conductor de una camioneta lo arrollara cuando pedaleaba por una calle del departamento norteño, informaron voceros familiares y fuentes policiales.
Los amigos
Lo último que supieron las amistades sobre el destino de Lucio Nicolás Castro (18) y Horacio José Ruíz (19) fue a través de un mensaje de Whatsapp: “Nos vamos al centro y volvemos en una hora”, escribió el menor de los jóvenes. Pero ayer nadie sabía por qué iban a Capital. Lo concreto es que nunca llegaron a destino porque la muerte los sorprendió a las 00.30 en el kilómetro 3.433 de la Ruta 40, en Carpintería, Pocito. Fuentes policiales informaron que Castro habría conducido a elevada velocidad su Fiat Uno y, por causas que se investigan, se estrelló de lleno contra la parte trasera del acoplado de un camión Fiat que llegaba desde Mendoza cargado con ladrillos y que circulaba en el mismo sentido. Ese rodado era guiado por Ricardo Cabral (64, preso).
El impacto fue tremendo: los muchachos murieron en el acto luego de que el auto se incrustara y desplazara el eje trasero del acoplado.
Los jóvenes eran muy amigos y vivían en Los Berros, Sarmiento. Castro trabajaba con su padre (tiene camiones) y en diciembre pasado había ganado ese Fiat Uno en un sorteo del Club Defensores de Boca de Los Berros, contaron, en ese auto ya había chocado en Capital.
Ruíz era el mayor de 2 hermanos y hacía un mes que trabajaba en una calera, contó entre lágrimas Judith, su madre. “Mi hijo hizo doble turno en el trabajo y se estaba por acostar cuando recibió un mensaje en el celular. Se fue caminando como a las 22.30 y Lucio lo recogió en el camino”, dijo la madre de Horacio, quebrada.
En la Policía suponían ayer que el siniestro fue causado por una falla humana.

