Un joven cuidacoches fue encontrado tirado en la calle ensangrentado e inconciente ayer en la madrugada cerca de la Terminal de Ómnibus de Capital. En principio se supuso que había sido atacado a cuchillazos, pero luego de ingresar al Hospital Guillermo Rawson se estableció que solo había recibido golpes y que, a causa de esa tremenda paliza, había quedado en grave estado, dijeron ayer fuentes policiales.
Con el correr de las horas los policías supieron también que la víctima se llama Pablo Sanguinez, que tiene 30 años y una vida complicada: ‘es cuidacoches en la zona de los boliches en avenida Libertador y Urquiza (Capital) y pernocta en una bodega abandonada’, dijo ayer un jefe policial.
Sanguinez había sido encontrado minutos después de las 2 de ayer en Avellaneda, metros al Sur de Mitre, en Capital. Y su estado era calamitoso: al verlo tan ensangrentado y prácticamente sin reacción, varios uniformados pensaron que había sido acuchillado y estaba a punto de morir.
La cantidad de golpes llevan a los pesquisas a pensar que tal vez fue más de uno el atacante y que probablemente hayan usado algún elemento contundente.
Lo que no se pudo profundizar es quién o quiénes pudieron ser los autores de la paliza. Ayer, los investigadores habían conseguido la promesa de los médicos de que, probablemente hoy, Sanguinez podría ser despertado para ver la reacción que presenta y, de paso, ver si puede hablar con los policías para contarles lo que pasó.
El caso es investigado por policías de la Seccional 1ra que dirige el comisario inspector Víctor Fonseca. Allí ya recolectan todas las pruebas del caso para saber qué tipo de delito se cometió contra Sanguinez. Para eso, será clave el informe del médico legista para determinar la gravedad de las lesiones. También es importante conocer las circunstancias en que ocurrió el ataque y si hay uno o más autores.
