Luego de pasar dos noches en un calabozo, este viernes por la mañana se realizó la audiencia de formalización en la causa por violencia de género que tiene como imputado a Nahuel Fernández, que fue echado por el Ejecutivo luego de conocer la denuncia.
El hombre de 36 años, de dilatada carrera política y que ocupaba un cargo en el Ministerio de Turismo, fue acusado por su pareja de haberla agredido en las primeras horas del pasado 31 de agosto.
La lectura de la acusación la hizo el fiscal de la UFI Cavig Roberto Ginsberg. De acuerdo a lo que J.G.T. (se protege la identidad de la víctima), la discusión que habría terminado en agresión sucedió a las 00:15 del miércoles, en la puerta de la casa de Fernández, en el barrio Margarita Ferrá de Bartol, en Pocito.Según la denunciante, ella llega a la casa de su pareja y en el ingreso del domicilio él le manifiesta que en el interior habían dos personas y un bebé ("compañeras", según explicó), pero que cuando J.G.T. quiso ingresar el la detuvo y allí es donde la habría atacado: dice que la agarró del cuello, la golpeó en distintas partes del cuerpo, le mordió un dedo de la mano y la tomó del pelo hasta que ella logró zafar. Presentó capturas de mensajes, el informe médico y fotos de las lesiones.
Conocida la denuncia, Fernández pidió declarar y dar su versión de los hechos. Primero aclaró que la relación terminó en agosto de 2021, que esa noche ella toca el timbre y que cuando abre el portón es la mujer quien empuja la abertura: "Ella empezó a golpear cosas y quería sacarme las llaves para entrar gritando "puta salí" (…) Le expliqué la situación, ella me ahorcó con mi cadenita, la cortó y mela robo. Ahí me empieza a golpear en la nariz. Con la lleve me empezó a puntear en el pecho", apuntó.
Y agregó, "mientras ella me pegaba puntazos con la llave le tuve que morder la mano para sacarle las llaves. Me tuve que escapar y correr por dos techos para poder entrar a mi casa, todo ensangrentado. Las dos mujeres estaban adentro ocultas en la pieza, asustadas".
Insistió con que las marcas y lesiones que tiene la mujer son producto que se autoagredió y que "yo solo traté de defenderme". Dijo que también fue él quien llama al 911, "eso debe estar registrado".
Dicho esto y luego de que el fiscal Roberto Ginsberg no pidiera la detención, el juez Gabriel Meglioli resolvió otorgarle la libertad pero no podrá acercarse a la víctima ni realizar actos turbatorios. El fiscal tiene 6 meses para investigar.
Terminada la audiencia y en un breve contacto con los medios, dijo que lo echaron injustamente y que quiere recuperar su trabajo. Además señaló que "los hombres también sufrimos violencia".

