La causa del femicidio de Lola Chomnalez estaba dormida, pero se reactivó recientemente cuando un peritaje realizado en Argentina se entregó a la Justicia uruguaya de Rocha. A partir de entonces el caso se revisó y la jueza Rossana Ortega procesó este jueves a Ángel Moreira, alias “El Cachila”, como coautor del homicidio.

El nuevo informe fue pedido por los padres de Lola, quien fue asesinada en 2014, a sus 15 años, en el balneario Barra de Valizas, del país oriental.

Con esto, trascendió el escrito en el que se detallan, por primera vez, las dos secuencias que la Justicia Uruguaya maneja para el momento en que Lola fue asesinada, y que publicó Clarín.

La primera dice: “La secuencia de la agresión pudo haber sido: se le aproxima la persona agresora por detrás, L. trata de escapar hacia los arbustos, le da alcance, le toma por detrás y le hace cortes para nada profundos, la enfrenta y recibe el golpe de puño ligero en región fronto-temporal izquierda, cae en la arena, y aunque se aferra de las ramas y se arrolla sin defenderse adoptando la posición de flexión, lateralizada a derecha tal cual es hallada, es apretada contra la arena. Muere, se la tapa con arena, aunque no se la entierra y al hallazgo del cuerpo se visualiza región glútea con su short de jean bien puesto”.

Y luego: “Otra secuencia podría ser L. caminando de regreso a Valizas, se enfrenta al agresor que le propina primero un golpe en región frontotemporal, L. corre hacia las dunas, es alcanzada desde atrás, herida y posteriormente apretada en la arena“.

Para a jueza no es creíble la versión que dio El Cachila, que admite que se cruzó con Lola en la playa pero afirma que la adolescente se desmayó delante de él y por eso se asustó y se fue. La jueza contó que las pericias realizadas al cuerpo de la chica confirman que fue golpeada en el rostro, cortada en el cuello y que murió con su cara apretada contra la arena, la cual inhaló.

“Es decir que, a pesar de la versión endeble e ilógica de Moreira, lo cierto es que Lola cayó en la forma señalada por la prueba pericial, que le fueron provocadas heridas varias en cuello y brazos; y que asimismo existe prueba pericial sobre la actuación de más de un agresor”, escribió Ortega, que cree que en el asesinato intervinieron al menos dos personas.

“Es claro pues, que la causa de la muerte fue provocada porque la víctima fue sujetada contra el suelo aspirando y tragando arena, la que fue encontrada en sus vías aéreas, bronquios, tráquea y cavidad bucal, evidenciando que se intentó asfixiarla contra el suelo. Así, la explicación increíble que intenta brindar el indagado sobre un simple desmayo de Lola no se compadece ni con la lógica ni con el informativo probatorio reunido”, dice en el procesamiento.

“El indagado junto a otras personas -cuyas identidad o identidades se continuará investigando-, mantuvieron retenida a la jovencita en el lugar antedicho, donde le fueron provocadas heridas varias en el cuerpo, y finalmente la muerte, sujetándole la cabeza contra el suelo para tratar de asfixiarla. La joven intentó defenderse existiendo signos de ello, habiéndose recabado muestras de sangre, que bien pueden corresponder a otro copartícipe del crimen, y que si bien a la fecha no ha sido identificado, no enerva la responsabilidad de Moreira como coautor del hecho”, añade la jueza Ortega.

“El Cachila” Ángel Moreira Martínez está acusado como coautor del delito de “homicidio agravado por alevosía”. La alevosía radica en el estado de indefensión en que se encontraba la adolescente.

Además reconoció la magistrada que se abrieron en el caso nuevas líneas de investigación, que incluirían una nueva pericia y un testigo relevante. Ortega también dijo que “El Cachila” “sabe quién fue el autor o los autores” del crimen y que por eso citaría a más personas en los próximos días.

Lola (15) viajó a Barra de Valizas el sábado 27 de diciembre de 2014 y se alojó en la casa de su madrina, Claudia Fernández, quien se encontraba junto a su esposo, Hernán Tuzinkevcih, y el hijo de éste. Al día siguiente, la adolescente desapareció cuando salió a caminar por la playa y dos dí­as después fue encontrada asesinada a unos cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos.