Las suposiciones abundan. Que los ladrones son foráneos por haber actuado a cara descubierta. Que seguramente actuaron con un apoyo o conexión local, porque sabían los nombres de algunos empleados, que no había ninguna vigilancia privada o policial que les opusiera resistencia. O que el camión de caudales pasaría minutos después de dar el golpe. También suponen que la banda está formada por expertos delincuentes que ya no están en San Juan. ¿Qué hay de cierto en medio de tanta suposición? dos o tres datos que hasta ayer parecían tener poca consistencia y no ser parte de fuertes líneas de investigación, al menos esa fue la respuesta que prefirieron dar por lo bajo los pesquisas que investigan el fabuloso robo de al menos 300.000 pesos (el más importante en los últimos siete años) cometido a las 9 del lunes de la distribuidora de bebidas "Arturo Zorrilla Martínez S.R.L" ubicada en lateral Sur de Circunvalación al 510 Oeste, en Trinidad, Capital.
El atraco lo perpetraron al menos cinco delincuentes que, a punta de arma y sin cubrir sus rostros, redujeron a unas 25 personas (incluidas dos hijas del dueño) y los encerraron en distintos lugares de la empresa antes de huir con las sacas de dinero en la Ford EcoSport de una de las hijas del empresario, la que luego abandonaron en el barrio Bardiani.
Los pesquisas esperan conseguir alguna pista del reconocimiento que hagan las víctimas del asalto en álbumes fotográficos de sospechosos, ya que algunos pudieron haberles visto el rostro. También confían en conseguir algún dato del cruce de información con las policías de provincias colindantes, principalmente la de Mendoza. Y esperan llegar a buen puerto con el aporte de algún informante.
Informalmente en la policía son optimistas y confían en esclarecer el caso, pero saben que el paso del tiempo puede jugarles en contra a la hora de dar con pruebas importantes, como el hallazgo de la abultada cantidad de dinero.
