Un doctor en Ingeniería civil y su hijo de 21 años terminaron a los tumbos ayer en la Toyota Hilux en la que volvían a su casa en Santa Lucía por avenida de Circunvalación, hacia el Este, luego de ser embestidos desde atrás por el Volkswagen Gol de una maestra que iba a su trabajo en el departamento San Martín. El impresionante vuelco no dejó heridos graves, porque padre e hijo llevaban puestos sus cinturones y porque el guardarrail evitó que ambos pasaran en su vehículo hacia el carril contrario de circulación.
El accidente ocurrió alrededor de las 13.05 en el carril Sur de la avenida, metros después del cruce con el puente de calle Mendoza, en Concepción, Capital. Las circunstancias que provocaron el siniestro son parte de una polémica, que involucró a los conos puestos luego del cruce del puente, para advertir sobre la presencia de los empleados que ponen los guardarrail.
‘Parece que no vio los conos… yo frené pero se me cerró mucho y no pude evitarlos’, dijo, aún shockeada, la docente Laura Viviana Sosa (36), mientras se repetía que no debió ir a la escuela por un asunto personal, como tenía pensado.
‘Volvía con mi hijo de la Facultad de Ingeniería (de la UNSJ), vi los conos, empecé a frenar y vi el auto rojo por el retrovisor. No recuerdo bien cómo pasó todo, sí que nos chocó de atrás, nos mandó contra el guardarrail y dimos como vuelta y media… pero bueno… menos mal que estaba el guardarrail y que mi hijo y yo teníamos el cinturón puesto sino, a lo mejor, no la estaría contando’, dijo ayer el doctor en Ingeniería civil Hugo Fernández (52) que terminó con vidrios incrustados en su cabeza y golpeado, igual que su hijo Gonzalo (21).

