El comisario general Isidro Antonio Ponce quedará detenido por el supuesto abuso sexual contra una agente de la Policía. Así lo pidió ayer el fiscal Carlos Rodríguez y esa decisión tomará el juez Guillermo Adárvez, porque le atribuye un delito no excarcelable: abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por el daño en la salud de la víctima y porque Ponce era un funcionario en ejercicio. La semana pasada, pidió el retiro.

El magistrado calificó la posible conducta delictiva del comisario luego de que el abogado defensor Gustavo De la Fuente, le pidiera que lo eximiera de prisión, es decir que lo dejara libre luego de que fuera sometido a una eventual indagatoria.

Así, resultó que la escala penal que le adjudican al comisario general tiene un mínimo de 8 años de cárcel. Y en San Juan no es excarcelable, pues cualquier sospechoso puede quedar libre siempre y cuando el mínimo de la pena sea igual o menor a 3 años de cárcel, entre otros requisitos.

El mismo fiscal consideró que la privación de la libertad es la decisión que debe tomar el juez, porque la escala delictiva hace suponer que en un futuro recibirá una condena de cumplimiento efectivo. Y también ‘por la gravedad del hecho y la calidad de funcionario público, que le daba poder y dominio’ sobre la supuesta víctima.

Según Rodríguez, un examen psicológico practicado a la agente reveló que no miente y presenta los signos típicos de una víctima de abuso sexual.

Ponce había sido denunciado el 28 de enero pasado. En su relato, la mujer contó que el hecho ocurrió una noche de septiembre de 2011, cuando ella trabajaba en el COP (Centro de Operaciones Policiales), donde Ponce era jefe.

Esa vez, la mujer contó que salió tarde de su trabajo por la demora de quien debía relevarla. Y que al complicarse con los horarios del colectivo (vive en un departamento alejado), Ponce se ofreció a llevarla pues vive cerca.

A poco de llegar, paró el auto y bajó a orinar, aseguró. Y cuando volvió a subir se abalanzó sobre ella y la manoseó. Desde entonces -dijo- siguió hostigándola y amenazándola para que no lo denuncie. Y por eso ella tuvo cinco licencias psiquiátricas, hasta que la cambiaron de destino. El problema surgió de nuevo cuando Ponce volvió a quedar de jefe suyo en la Regional Noroeste y por eso denunció, dijo.

Según el defensor, la agente no es creíble porque sufre problemas psicológicos y ya registra una denuncia por abuso contra tres civiles, que fue desechada.