César Esteban Vignoli (50) quedó ayer al borde de recibir la quinta condena de los últimos años por un delito que es su especialidad: la estafa. Ayer, el fiscal Gustavo Manini le pidió a la juez Silvia Peña Sansó (Sala I, Cámara Penal) que lo condenara a 6 años de cárcel por tres fraudes cometidos entre 2007 y 2009.

En cambio Jorge Olivera Legleu, solicitó la absolución ‘lisa y llana’ para su cliente porque entendió que en dos de los casos se trató de incumplimientos de contrato en los que los denunciantes actuaron ‘con negligencia’ y no tomaron recaudos a la hora de realizar operaciones con Vignoli. En el restante caso, consideró que su cliente vendió una herramienta que era suya.

Para el fiscal la situación es diametralmente opuesta pues consideró que engañó a Pedro Ruiz Olalde cuando llegó al comercio de su padre a comprar un martillo rompepavimento con cincel por $7.040 con un cheque robado, el sábado 22 de diciembre de 2007. Ese mismo día se presentó por la firma de Luis Alberto Rodríguez para vendérselo en $3.900 haciéndose pasar por preventista.

Luego, en marzo de 2009, la víctima fue Emiliano Mass, quien perdió unos $27.000. Según fiscalía, Vignoli se hizo pasar por importador de vehículos y le sacó el dinero para comprar dos Toyota 4×4 en Brasil y alquilarlas en la minera Barrick, pero ninguna de las dos cosas ocurrió.