Susana de Cáceres (58) estaba ayer quebrada. Es que un incendio provocado por una falla eléctrica en un velador de un dormitorio de su vivienda en Villa San Damián, Rawson, la dejó a ella, su marido Roberto Cáceres (62) y su hijo Gustavo (15, es diabético) sin un lugar donde vivir. El fuego fue implacable y arrasó con dos televisores (uno 14’ y otro de 20’), una cama, tres colchones, seis sillas, un ventilador, una heladera, una PC, un placard con ropa, documentación, mercaderías, $600, la insulina del muchacho y una máquina que mide el azúcar en sangre. Y por si fuera poco, el calor y el hollín afectaron cuatro ambientes y dejaron esa vivienda inhabitable, aseguró la mujer.

