Impresionante. Las llamas se extendieron rápidamente por el local y afectaron también la casa de la víctima, ubicada al lado. Las pérdidas fueron millonarias.

 

"Perdí como $40 millones y no sé si voy a seguir con esto, no tengo muchas ganas", dijo ayer un devastado Armando Guerrero (70), propietario de "Indumentarias Danyo", cuyo local ayer fue consumido por un incendio que, creen, se originó por un cortocircuito. "Empecé con esto hace 35 años o incluso un poco más, pero esto es lo más duro que me ha pasado, y eso que he atravesado de todo, como crisis tremendas", lamentó el hombre, que se salvó por muy poco de lo peor, pues casi se le cae encima un cable con corriente que se cortó por el fuego y que produjo chispazos cuando entró en contacto con un árbol, paredes y hasta una camioneta: "Casi quedo tirado en la vereda y sin vida".

Todo empezó a eso de las 14,40. El hombre tiene su casa al lado del local, ubicado en Esteban Echeverría 153 (S), Capital. A esa hora estaba recostado cuando sintió olor a humo. "Estaba viendo el partido de San Lorenzo, se cortó la luz y mi señora me dice "parece que hay un cortocircuito en la heladera". Me levanto rápido, en calzoncillos, se me da de mirar para el negocio y me di cuenta. Me quise meter por la parte de atrás con los matafuegos pero no veía nada por el humo y me faltaba el aire, fue imposible", expresó la víctima. Y agregó: "No fue intencional, no tengo problemas con nadie. Al parecer hubo una falla en un tablero". Las pericias de Bomberos confirmarán o no esa hipótesis.

Lo concreto es que las llamas destruyeron todo lo que había en el local de venta (indumentaria escolar y de trabajo, estanterías, computadoras, un aire acondicionado, entre otras cosas) y aparte quemaron un depósito repleto de más mercadería, ubicado detrás del local. El techo de machimbre, por otro lado, se vino abajo, y también hubo pérdidas en la cocina de la vivienda, a donde el fuego se extendió.

"Fue impresionante, en 15 minutos se quemó todo, nunca vi nada igual. Tenía mucho stock, indumentaria de colegios, de empresas de seguridad, de mineras… miles de productos. Estábamos en crisis, el año pasado no hubo clases, pero esto es peor. Y ahora con la edad que tengo… no sé si pueda levantar esto", cerró Guerrero, muy apesadumbrado.

Su consuelo es que no hubo heridos graves (él sufrió quemaduras leves en el abdomen) y que las llamas no llegaron hasta el sector donde tiene las máquinas textiles.

 

  • Desesperación por fuego en almacén con garrafas

Por poco no hubo una tragedia en San Martín, cuando en la noche del sábado un almacén con venta de garrafas comenzó a incendiarse. Fue en el Barrio Chaco, en la casa de Eduardo Gonzales (61), informó la Policía. Hubo corridas, vecinos que evacuaron sus casas por temor a explosiones y desesperación, pero por fortuna sólo fueron afectadas 30 garrafas y no hubo heridos.