San Juan, 6 de abril.- Hubo saña en la muerte de Jacinta Emilia Quinteros (85), no quedan dudas. La mataron y luego la quemaron, con la idea de reducir su cuerpo a cenizas. Pero el plan falló y cuatro personas quedaron involucradas. Ahora y tras declarar ante el juez Maximiliano Blejman, titular del Cuatro Juzgado de Instrucción, uno de los sospechosos se declaró culpable: se trata de Alberto Bustos, el mendocino de 24 años que junto a su pareja alquilaba una casa a los ancianos hermanos.


