El padrastro de la niña de 12 años que fue violada y asesinada en San Luis fue procesado hoy con prisión preventiva por la jueza Virginia Palacios, quien consideró que el hombre pudo haber matado a su hijastra para ocultar los abusos sexuales que había perpetrado.

 

La jueza de Instrucción penal 3 procesó a Lucas Gómez por los delitos de "abuso sexual con acceso carnal, doblemente agravado" y "homicidio agravado criminis causa, por perpetrarse con alevosía y mediar circunstancias de violencia de género".

 

Palacios, quien ayer recibió la negativa de Gómez a declarar en la indagatoria, volvió a llamarlo a su juzgado para notificarlo de su procesamiento y que había dispuesto dictar la prisión preventiva en su contra.

 

Tras escuchar la decisión de la jueza, Gómez fue trasladado por policías a la penitenciaría provincial, donde deberá esperar el juicio que se sustancie en su contra y que, según fuentes judiciales, podría derivar en una prisión perpetua.

 

Gómez, de 32 años, fue detenido el viernes último cuando los investigadores detectaron que pese a mostrarse compungido por televisión junto a su esposa y madre de la niña en momentos en que se había iniciado la búsqueda, hay varias pruebas que lo situaban en el lugar donde fue hallado el cadáver de la víctima, en la localidad sanluiseña de Saladillo.

 

 

Además de filmaciones de cámaras de seguridad del peaje y testigos que lo ubican con su automóvil negro en la zona, los investigadores sospechan que Gómez pudo haber perpetrado la última violación de la niña con tal violencia que ante los desgarros que le provocó habría decidido matarla para que no revele lo ocurrido.

 

Incluso, señalaron que el crimen se habría perpetrado mientras su esposa y madre de la niña, Carina Di Marco, estaba internada en un hospital de la zona porque había dado a luz a la última de sus hijas.

 

Ayer, luego de la fallida indagatoria, la jueza Palacios explicó en conferencia de prensa que el acusado era asistido por el defensor oficial Carlos Salazar y que se le explicaron "los hechos que se le imputan, las pruebas que existen en su contra; también su derecho a negarse a declarar".

 

Consultada sobre las pruebas en contra del acusado, dijo que podía "hacer una enunciación a grandes rasgos", como "testimonios de cuatro personas que lo habrían localizado el día 22 de marzo, entre las 3 y las 6 de la mañana, en el lugar del hallazgo del cuerpo" de la niña.

 

"Asimismo, obran agregadas en la causa las diligencias de reconocimiento de rodado por dichas personas, el material fílmico que fue recopilado desde uno de los peajes cercanos a esta localidad capital y que sería por los que habría pasado esta persona", añadió ayer la jueza.

 

Incluso, la jueza apuntó que uno de los testigos era personal docente de la escuela Rosario Simón Bolívar que reveló que la niña "no habría concurrido a la escuela el día 22 de marzo".


Palacios aclaró ayer que los investigadores mantendrán el expediente "en el hermetismo, porque consideramos que la investigación debe proseguir".

 

"La imputación que tiene es abuso sexual, doblemente agravado por la calidad de guardador y situación de convivencia, en concurso real, con el delito de homicidio criminis causa, por mediar alevosía y violencia de género", añadió.

 

La jueza que entiende en el caso de la niña violada y asesinada señaló: “Todos nos conduce a pensar que la menor salió con vida de su domicilio y que fue hasta la localidad de Saladillo, donde se consumaron ambos delitos”.

 

Según publica el Diario da la República, la magistrada indicó que Gómez tenía en el historial de navegación de su celular cientos de entradas a páginas pornográficas durante toda la noche del crimen. Pero en la franja horaria de las 3 a las 6 de la mañana, no se registra actividad en su celular.

 

La niña tenía desgarros en su vagina y ano “de larga data, que nos hacen presumir que los abusos eran de carácter intrafamiliar”, aportó la magistrada.

 

Fuente: Los Andes