El padre de Cassandre Bouvier, una de las dos turistas francesas violadas y asesinadas en Salta en julio de 2011, aseguró ayer que llega a los 10 años del crimen de su hija "decidido a saber la verdad". Y que espera que la Corte Suprema de Justicia nacional "anule las decisiones de la justicia salteña y ordene la reapertura de la investigación", pues entiende que uno de los dos condenados, el baqueano Santos Vera, es inocente. "Llego decidido a obtener toda la verdad y a obligar a las instituciones, y a las mujeres y hombres que las representan en nombre del pueblo de la provincia de Salta, a hacer finalmente justicia por Cassandre y Houria (Moumni), y por todos los que las amábamos", dijo a Télam Jean Michel Bouvier, en ocasión de cumplirse hoy el décimo aniversario del doble crimen. La hija de Bouvier, Cassandre; y su amiga, Houria, fueron encontradas asesinadas el 29 de julio de 2011, en la Quebrada de San Lorenzo, a 15 kilómetros del centro de la capital salteña, con signos de haber sido golpeadas, abusadas y baleadas.