Anoche, en Villa Krawse, la Policía detuvo a José Maximiliano Martínez, de 30 años. Se trata del hombre que se fugó luego de atropellar con su camioneta y dejar en grave estado a Lucas Martínez, de 19 años, a la salida de un boliche de Rawson durante la madrugada del domingo. Al enterarse de la situación, Matías Castro, padre de Lucas mostró su indignación: "Debería estar preso desde el día del accidente", aseguró.
"Esa persona ya debería haber estado presa. Después del choque pasó por 8 cámaras de seguridad. No entiendo por qué se tanto en dar con él. Pasaron casi tres días y no lo detuvieron", comentó Matías.
Y agregó: "Por suerte no se fue de la provincia, pero ya no sirve de nada que revisen su camioneta, porque si tenía droga, alcohol, ya lo sacó. Tampoco va a salir ninguna alteración en su cuerpo, si había consumido algo ya no va a salir en los análisis. Este tiempo que pasó sólo entorpece la investigación".
Para continuar: "Lucas llegó a las 7 de la mañana al hospital y a las 8 ya estaba División Criminalística pidiendo un dosaje de sangre de él, que estaba inconsciente".
En cuanto al estado de salud de su hijo, contó que, "Lucas todavía no despierta. Está en gravísimo estado de salud. Estamos esperando el resultado de la resonancia para ver qué tiene, porque los médicos nos dice que ya debería haber despertado, pero no se recupera. Como no come le han puesto una sonda gástrica".
A la vez, sostuvo que, "ya debería haber reaccionado, pero no lo ha hecho en ningún momento. Sólo gesticula cuando le hablamos, se mueve un poquito, pero nada más".
El caso
Lucas Castro, su novia y un amigo fueron atropellados la madrugada del domingo al salir de un boliche en Calle 5 y General Acha. El conductor, hoy detenido, se fugó del lugar y dejó al joven abandonado e inconsciente.
La Policía lo buscó hasta anoche, cuando fue aprehendido en calle Félix Aguilar, 300 metros al Oeste de calle Mendoza. En el domicilio que habita el hombre de 30 años estaba la camioneta con visibles signos del impacto (falta de un espejo retrovisor y el parabrisas trizado).
Aunque los testigos habían señalado que se trataba de una Toyota Hilux, el trabajo policial logró dar con la camioneta Chevrolet S10 blanca.

