Cinthia López le alquilaba a las hermanas Romina y Vanesa Maguna una habitación en el fondo de la casa. Pero eran amigas y cenaban todos juntos. Así fue la noche del domingo, minutos antes de que Diego Loscalzo desatara la masacre. Cuando terminaron de comer, Cinthia salió al patio a tender ropa recién lavada y escuchó los primeros gritos de la discusión entre el asesino y su novia.

 

Después escuchó los disparos y producto de la confusión entró al comedor y se encontró con Romina muerta. Entonces Loscalzo le disparó a ella tres tiros en una de sus piernas. La mujer cayó al suelo y vio cómo le disparaba a Vanesa Maguna y a su pareja Darío Díaz. Tendida en el suelo, la mujer le contó a la fiscal del caso, Paula Horville, su recurso para sobrevivir. "Me hice la muerta para que se fuera y entonces salió y se subió a la moto".

 

Así, Loscalzo llegó a la casa de su suegra, en Villa Tesei, a quienes les dijo: "Romina tuvo un accidente, se cayó de la escalera". Entonces, José Eduardo Maguna (38) junto a su esposa embarazada, Mónica Beatriz Lloret (36, tenía fecha de parto para ayer, el bebé murió y ella está internada en grave estado), la hija de ella, Camila Maciel (12, herida en ambas piernas), y su madre, Juana Paiva (55), salieron a bordo de un Renault 19.


A los 150 metros, fueron acribillados por Loscalzo, aunque todavía los investigadores desconocen cómo fue que se desencadenaron los tiros. "Pudo ser que alguien les haya avisado a los familiares de Romina que él las había matado y frenaron y lo fueron a increpar o él directamente les disparó", comentó a Infobae la fiscal Horville. Como consecuencia, el hermano y la madre de Romina murieron.