Investigadores policiales y judiciales de Córdoba buscan intensamente a un violador serial que ataca a mujeres en sus casas y, luego de obligarlas a que se bañen, se lleva el preservativo que usó y las sábanas de las camas donde concretó las violaciones. Y todo con un objetivo inteligente: evitar que lo encuentren a través de su ADN.
Al menos tres ataques ocurrieron en el barrio de Alta Córdoba cuando las mujeres, en algunos casos, estaban solas. También trascendió que el delincuente sexual borra todo rastro en el lugar del hecho y se lleva los preservativos y cualquier objeto donde queden sus huellas genéticas. Tanta es su preocupación de salir impune, que en dos hechos hizo que sus víctimas limpiaran la escena.
