Un empresario del transporte y productor que en diciembre pasado confesó y fue condenado a 3 años y 3 meses de cárcel, por intentar robar y manosear a una mujer de 53 años a la que, el 19 de noviembre de 2009, encañonó con una pistola 9 mm en su casa del barrio Chacabuco, en Desamparados, Capital, empezó ayer a ser juzgado por otro caso similar: la sospecha de que amenazó con un arma y un cuchillo a una joven, entonces de 17 años, en un baldío de Rawson alrededor de las 13 del 26 de diciembre de 2008. Aquella vez, la chica denunció que fue obligada a practicar sexo oral y que el delincuente le robó su celular.


