Silencio. El médico Carlos Martínez se abstendrá de declarar.

 

 

El ginecólogo Carlos Martínez empezará a defenderse hoy, en Jáchal, de una de las 12 denuncias que pesan en su contra por presunto abuso sexual (tiene otra más por fraude) contra pacientes: dos en el departamento del norte y otras 10 en Capital. Y aunque su defensor Federico Petrignani aseguró que el último domingo en la noche "se entregó para someterse a la Justicia porque su intención es defenderse", hoy no dará su versión sobre ese caso ante el juez Pablo Oritja y los fiscales Sohar Aballay y Daniel Galvani.

"Anímicamente no está bien, igual que el resto de su familia, está amargado... y quiere defenderse, pero primero vamos a conocer la prueba", dijo escuetamente el letrado. Esto implica además, a priori, que el acusado no se reconoce culpable.

La situación de Martínez sigue complicándose con el paso de las horas. A las 7 denuncias por abuso sexual realizadas la semana pasada (más una octava por una ligadura de trompas que no hizo) ayer sumó tres, incluida la de una chica que hoy tiene 17 años.

Este último relato resultó muy comprometedor, pues la jovencita dijo que cuando tenía 14 años concurrió para atenderse con Martínez por una molestia en el pecho, pero la situación pronto derivó a un manoseo en sus zonas íntimas, algo que provocó la interrupción brusca de la consulta, el llanto de la niña y las quejas de su mamá, a quien no le permitió ingresar al consultorio, indicaron.

Otro caso que también resultó aberrante fue el que denunció una joven cuya familia consideraba a Martínez como un amigo. La chica dijo a la versión digital de este diario que había concurrido a verlo por su embarazo, pero en sucesivas consultas que pagó de su bolsillo, la manoseaba en cada zona íntima para que "se excitara", e incluso le llevó de manera brusca su mano hasta sus genitales y le propuso que le hiciera sexo oral.

Luego de la indagatoria en Jáchal, Martínez regresará para defenderse ante el juez Guillermo Adárvez y el fiscal Carlos Rodríguez.

 

 Mole

stia por un caso que prescribió

 

Antes de la catarata de denuncias actual el médico ya estaba procesado por el juez Pablo Flores por el supuesto abuso sexual simple de una paciente que lo denunció en 2013. En septiembre de ese año el caso llegó a la Sala I de la Cámara Penal en apelación. Y en septiembre de 2014 bajó al juzgado de Flores con el ginecólogo procesado, porque su defensa no mantuvo su reclamo. La causa prescribió en el juzgado en 2017, pues el abuso simple tiene un castigo máximo de 4 años. Ayer, los jueces de la Sala I estaban molestos por una versión que los responsabilizaba: "Eso es totalmente erróneo", indicaron.