A una policía con domicilio en Pocito le robaron su arma de fuego reglamentaria de una manera poco convencional, pues el o los ladrones abrieron un boquete en el techo de su casa y aprovecharon los minutos en los que salió a comprar para meterse y apropiarse solamente de ese elemento fundamental para todos los integrantes de la Fuerza, al punto que ahora la mujer enfrenta una investigación interna.

Según fuentes policiales, la víctima fue una cabo de la Policía de San Juan llamada Daniela Palacio, quien actualmente se desempeña en la Motorizada II de Rawson. Su vivienda, donde vive con su familia, está ubicada sobre Vidart, metros al Sur de calle 7, en Pocito.

El ataque ocurrió durante la noche del último martes. Ella ese día estuvo trabajando y la casa durante varias horas estuvo sola. Sin embargo, el golpe se iba a concretar una vez que la mujer llegó al hogar. La versión de los voceros indica que la pareja de la policía pasó a buscarla por el trabajo, que la llevó hasta la vivienda y que él siguió su camino hacia otro lado (trabaja en un desarmadero y supuestamente fue a cobrar un trabajo).

Lo que trascendió es que Palacio entró a la casa y, sin advertir nada raro, dejó sus pertenencias (entre ellas el arma), se cambió y salió a comprar al almacén que funciona justo al lado. Eso fue alrededor de las 22,30.

En esos minutos que se demoró comprando, el o los delincuentes actuaron rápidamente para tomar nada más que la pistola Bersa y huir.

Cuando la víctima regresó se encontró con la sorpresa y, al revisar toda la casa, descubrió que en una pieza que está en desuso y que no tiene luz había un hueco en el techo, justo debajo del tanque de agua. La hipótesis de los investigadores es que los ladrones entraron por ese lugar. Lo que sí, creen que su objetivo no era robar el arma, sino dinero y objetos de valor aprovechando que no había nadie. Los pesquisas suponen que su plan se complicó cuando llegó la moradora y que en ese momento se escondieron hasta que ella volvió a salir. Y que se terminaron conformando con llevarse el arma.

El caso es investigado por la seccional 7ma, desde donde dieron intervención a otras brigadas, como la Sur. Además de esa investigación policial para dar con los autores, se inició otra que tramita la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública, para determinar si Palacio tuvo algún tipo de responsabilidad y si cabe aplicarle alguna sanción. Este diario ayer intentó entrevistar a la víctima, pero se negó a brindar declaraciones.