La pequeña murió el 17 de abril de 2020. Gavina M.M. (29 años) salio unos minutos de la casa familiar, en Sucre, Bolivia y dijo que al regresar encontró a su hija sin vida.

El padre de la niña dio aviso a las autoridades, que llegaron hasta el domicilio y comenzaron la investigación de rigor.

Cuando la autopsia reveló que falleció por una asfixia mecánica y que presentó "obstrucción de vías aéreas inferiores por contenido gástrico", se dispararon las alarmas.

Finalmente, la madre de la nena confesó que le había dado insecticidad y que luego manipuló la escena para hacer parecer que se trataba de un suicidio.

Con el avance de las pesquisas, se pudo determinar que la mujer asesinó a la chiquita porque tenía temor de que le contara al padre sobre su infidelidad.