Escapó de la Justicia, pues en los 7 años que duró el proceso jamás estuvo preso y tampoco pudieron juzgarlo por las supuestas aberraciones sexuales contra su hijastra. También esquivó a la condena pública, primero porque vivió recluido y luego por su enfermedad que hizo que pasara sus últimos años encerrado en su casa de Rivadavia. Pero de lo que no pudo zafar Juan Carlos Icazatti, el exsacerdote y exdiputado bloquista de 77 años, fue de la muerte. Ayer, 13 días antes que empiece el juicio a su expareja (y madre de la víctima) por corrupción de menores agravada por el vínculo, se conoció que el exdirigente político dejó de existir en diciembre último.
Juan Carlos Icazatti murió 13 de diciembre pasado, según confirmó DIARIO DE CUYO. Al parecer, sólo su familia lo sabía. Es más, su abogado defensor se enteró esta semana. Los jueces de la Sala III tampoco estaban informados, recién ayer tomaron conocimiento de su deceso, dijeron. De hecho, el 27 de febrero pasado, este mismo tribunal había resuelto no realizar el juicio contra Icazatti a raíz de su estado de demencia, pues no tenían conocimiento informal ni formal de su deceso.
Quien sí llegará a juicio, el próximo 21 de abril, es su concubina de 42 años (no se la identifica para preservar a la víctima). Ambos fueron denunciados por la hija de esta mujer en mayo de 2007. La chica tenía 15 años y relató que su padrastro, con consentimiento de su madre, la sometía a constantes manoseos y la obligaba a dormir y bañarse todos juntos, a mirar películas pornográficas, a ver cómo tenían sexo y hasta la invitaban a hacer un trío. Todo desde que ella tenía 6 años; además vivía encerrada y sometida a humillantes situaciones.
En 2009, Icazatti y su mujer fueron procesados, aún así ninguno de ellos fue detenido. El caso llegó a la Sala III de la Cámara Penal, pero estuvo demorado por años hasta que fijaron el juicio para el 7 de abril de 2014, se suspendió y en febrero último confirmaron que Icazatti no podía ser juzgado por su grave estado de salud.

