A un hombre le salió caro el hacerse el violento con su familia y prenderle fuego a su casa, en agosto pasado. Un juez dispuso su procesamiento y lo dejó en la cárcel, todo por ese ataque de furia en una borrachera que lo llevó a prenderle fuego a la cama donde dormía su mujer embarazada y su hija más pequeña, y que derivó en un incendio que dañó su precario rancho y puso en riego a su familia.
El juez Leopoldo Zavalla Pringles, titular del Primer Juzgado de Instrucción, dictó el procesamiento contra Antonio Ubaldo Morales, de 43 años, por el delito incendio agravado, dado que, además del daño, puso en peligro las vidas de su esposa Liliana Vicentela, sus ocho hijos y dos nietos. Él está detenido desde el 9 de agosto pasado (día del incidente) y continuará entre rejas a raíz de que el magistrado también resolvió dictarle la prisión preventiva.
Morales aparentemente venía portándose mal desde hacía años. En la policía ya lo habían llevado preso en otras dos ocasiones por violencia familiar, una de ellas fue en Navidad del 2008. Hay vecinos que declararon que veían sus maltratos. Incluso la juez de Paz de Sarmiento había ordenado la exclusión del hogar del hombre, con prohibición de merodeo, según consta en la investigación realizada en el Primer Juzgado de Instrucción.
La propia esposa, Liliana Vicentela, y sus hijos testimoniaron sobre las agresiones verbales y físicas que sufrían cuando Morales se emborrachaba. El mayor de los hijos varones, de 17 años, en parte de su declaración mencionó: "tengo bronca con mi padre, siempre nos ha pegado a todos, a mi mamá también", según el expediente. También contó que una vez le pegó con un alambre en la espalda "a manera de azote y me dolió mucho".
La situación aparentemente llegó al límite la madrugada del domingo 9 de agosto pasado. Justo era Día del Niño, y de nuevo Antonio Morales estaba ebrio. La tarde anterior ya se había puesto furioso e incluso intentó golpear a su mujer y a su hija mayor porque su moto no arrancaba. Eso no fue nada, lo peor vino a las 1:30 de ese domingo cuando Morales regresó alcoholizado al rancho, supuestamente insultando y queriendo golpear a Liliana Vicentela, indicaron fuentes judiciales. Según la denuncia, Morales sacó un encendedor y prendió fuego deliberadamente el colchón de la cama donde descansaba su esposa embarazada y su nena de 3 años. De acuerdo a los testimonios, ahí le habría dicho: "te voy a quemar, no vas a salir. Ese hijo que esperás no es mío. Nadie te va a encontrar".
Liliana Vicentela pudo escapar de las llamas con su pequeña hija en brazos, pero se golpeó e hirió en la cabeza. Sus otros siete hijos y sus dos nietos también salieron a la calle al ver que el rancho comenzaba a quemarse. Minutos después llegaron los vecinos que apagaron el fuego. Morales sólo miraba, luego simuló prestar ayuda, pero los daños por el incendio fueron importantes. Esa misma noche, la policía detuvo al sujeto y lo llevó preso. Desde entonces pasaron casi tres meses. Ahora, el juez Zavalla Pringles resolvió procesar a Morales y dejarlo en la cárcel.

