Los graves y millonarios perjuicios que dejó un incendio en unas 400 hectáreas de bosques con varias especies de árboles (algunas tenían 80 años porque supo ser del fundador del bloquismo Federico Cantoni) en la estancia Guañizuil, Iglesia, provocaron ayer una acusación concreta: el dueño del lugar, Alberto Grau, denunció en la Seccional 22da. a dos estudiantes de geología a los que les había prestado una casa en el predio para que hicieran un trabajo relacionado con una tesis sobre una falla geológica, explicó el propio Grau.
"Seguro que lo causaron ellos porque el fuego comenzó donde estaban parando. Lo peor fue que se fueron por el camino a Tudcum (la estancia está unos 10 km al Oeste de Rodeo) sin avisarle a nadie. Por ahora no le puedo hablar de números, pero provocaron un daño tremendo, invaluable" dijo ayer Grau, dueño de la propiedad en los últimos 40 años. Según el estanciero, al lugar habían arribado días atrás esos dos estudiantes (no identificados) más una profesora y su marido, aunque estos últimos se fueron antes y no estuvieron en la estancia cuando se inició el fuego.
Aunque Grau asegura que por ahora no puede especificar cifras, en la Policía aseguran que desde la estancia hablaron de daños por unos 2 millones de pesos, y que ese número fue asentado en un informe policial.
La existencia de la denuncia contra los dos estudiantes fue confirmada en la Policía, donde ahora esperan instrucciones del juez penal de la Segunda Circunscripción Judicial, Carlos Mateos, para avanzar en la investigación y determinar si las pruebas apoyan o no la versión del propietario del predio dañado.
La estancia Guañizuil tiene al menos 2.000 hectáreas. Es un lugar histórico porque allí vivió Federico Cantoni y su familia, y allí crió animales y plantó especies de árboles traídas incluso del Sur de Europa (ver recuadro). Según Grau, el fuego destruyó el 80% de los bosques de árboles que había: pinos, ciprés, acacias, robles, fresnos, olmos, sauces, álamos y otros. En la estancia también había seis cabañas frecuentadas por el turismo y cultivos de alfalfa, ajos y papas (entre otros) que no fueron alcanzados por las llamas. Además de los añosos árboles, Grau precisó que hubo destrucción parcial en una vivienda y que, gracias a Dios, no hubo que lamentar víctimas humanas.
Todo comenzó alrededor de las 15 del sábado y los focos más importantes del fuego fueron controlados alrededor de las 3 de ayer con el aporte de mucha gente: el propietario de la estancia resaltó el trabajo de Alejandro Carrizo (de Defensa Civil y Parques Nacionales), el aporte de los vecinos, del municipio, de la minera Barrick, de los policías de la seccional y de los bomberos de Jáchal al mando del oficial Víctor Cabrera.
Tal fue el revuelo que provocó la novedad del incendio que, según la Policía, el mismo gobernador José Luis Gioja llamó a la Policía para pedir que los bomberos de Jáchal fueran a combatir las llamas, dijeron fuentes policiales. Es más, anoche circulaba la versión de que el propio Gioja visitará la zona del desastre en esta semana.
Grau dijo ayer que precisará de la ayuda oficial para recomenzar la plantación de árboles en el lugar.

