Mendoza.- Daniel Zalazar, el profesor de taekwondo que mató a tres mujeres e hirió a un bebé y un niño, fue detenido momentos después de la masacre, en el hospital Central de la capital mendocina. Hasta allí llegó herido y alegando haber sido víctima de un robo. Desde ese momento fue trasladado a la comisaría 7 de Godoy Cruz donde lo imputaron por el delito de homicidio agravado, homicidio simple en dos hechos y dos tentativas de homicidio.

Durante la tarde del domingo, intentó matarse en una de las celdas de la seccional, por lo cual debieron aumentar la seguridad. Según indicó diario El Sol, en la comisaría buscó explicar los supuestos ‘motivos’ que lo llevaron a cometer la masacre.

La confesión no fue expresada ante las autoridades judiciales, frente a las cuales mantuvo su versión de que había sido víctima de un robo y que nada tenía que ver con el triple homicidio. ‘Me hicieron sacar’, dijo en alusión a las víctimas.

El hombre aseguró además que en reiteradas ocasiones intentó acercarse a Claudia Arias, su expareja y la tercera mujer atacada, pero no lo dejaban. Cada vez que iba a la vivienda, ella, según su versión, llamaba a la Policía para que lo sacaran.