San Juan.- �Un nuevo caso de un bebé recién nacido muerto y abandonado en la vía pública conmueve a los sanjuaninos. Hace diez años atrás un caso similar ganaba las primeras planas.

El 3 de junio de 2005, un varoncito, recién nacido y asesinado presuntamente por su madre, fue encontrado en un baldío, donde lo descuartizaron los perros. Sucedió en el Loteo Sáenz Peña, Santa Lucía, al costado de la avenida Circunvalación entre San Lorenzo y 25 de Mayo.

Rosa Viviana Bravo, una prostituta de 37 años que vivía medio kilómetro al Norte del baldío le dijo a la Policía que se provocó un aborto y que el bebé nació muerto. Pero las pruebas la contradijeron porque determinaron que vivió 12 horas y murió asfixiado. La mujer fue procesada.