Después de 3 días de búsqueda en el río Dulce, en el departamento santiagueño de San Martín, los policías de esa provincia hallaron ayer el cuerpo de Pedro Emanuel Fredes, el vallisto de 22 años que el último jueves desapareció en ese cauce cuando se arrojó para tratar de ayudar a un jovencito de 15 años que no podía mantenerse a flote.
Fredes era oriundo de Valle Fértil y desde hacía un tiempo vivía en Chilecito, La Rioja. La versión indica que el muchacho había viajado con un grupo de amigos a Santiago del Estero para pescar en el paraje Mistol. El jueves pasado, Fredes y sus amigos se bañaban en el río Dulce sobre 2 cámaras de camión (secuestradas) y en un momento dado, el menor cayó al agua y no pudo mantenerse a flote por la fuerte corriente. Allí, el vallisto tomó una decisión que le costaría la vida: se arrojó sin pensarlo al agua, a pesar de que no sabía nadar muy bien, precisó ayer su hermano Josué en declaraciones públicas. ‘Mi hermano daba todo lo que tenía para salvar a otro. Estoy buscando una razón que nos ayude a seguir. Sabemos que se arrojó al río para salvar a un niño pero no entendemos por qué nadie lo ayudó a él. Queremos que alguien nos dé una respuesta. Nadie nos ha llamado para explicarnos nada. Nos quedan muchas dudas’, agregó el muchacho.
Pedro fue arrastrado por la corriente y el jovencito que tenía problemas logró salvarse. Al día siguiente, policías del Grupo Especial de Rescate (GER), dirigidos por el subcomisario Ariel Abdala, salieron a rastrillar el río y recién ayer a las 8.10 hallaron el cadáver del muchacho. Abdala explicó a este diario que el cuerpo estaba a 2 km río abajo, en el paraje San Agustín. El cadáver de Fredes estaba atorado en unas ramas, en la parte central del cauce y a poco más de 2 metros de profundidad, por lo que fue necesaria la intervención de unos buzos para sacarlo.

