Un empresario que explotaba boliches recibió un castigo histórico con perspectiva de género: un juez le dio 4 años y 6 meses de cárcel, seis meses menos de lo que pedía la fiscal Claudia Salica, principal impulsora de la larga y compleja investigación contra ese acusado, Diego Uñates, a quien consideró responsable de 6 delitos: cuatro hechos de desobediencia judicial, el daño que provocó al auto de la actual pareja de su ex y las amenazas contra el abogado de esa mujer. El juez en lo Correccional Alberto Caballero aceptó encuadrar todos esos hechos en la perspectiva de género, tal como lo solicitó la fiscal y el abogado de la víctima, Diego Sánz. Y además le dejó una pena única de 6 años, pues unificó el último castigo con otro de 1 año y 6 meses que tenía del año pasado, cuando la misma fiscal lo acusó lesionar a otra expareja. El fallo aún no está firme.