Hipótesis. A un costado del cadáver la Policía encontró un palo y herramientas con las que había estado forzando el transformador que intentaba robarse. Hasta anoche no lo identificaban y nadie lo reclamaba.

El cadáver de un hombre de entre 25 y 35 años fue hallado en la mañana de ayer debajo de un transformador de alta tensión ubicado a un costado de la Ruta 20, en 25 de Mayo. Al parecer, intentaba robar la pieza del tendido eléctrico cuando recibió una descarga fulminante que acabó con su vida prácticamente en el acto, dijeron fuentes policiales. Hasta anoche el hombre continuaba sin ser reconocido y tampoco había sido reclamado por familiares.


El hecho ocurrió a la altura del kilómetro 531 de la Ruta 20 (entre calles 8 y 9), aproximadamente un kilómetro al Norte del pueblito de la Estación José Martí, más conocido como "9-10".


Fue un finquero el que cerca de las 7.30 de ayer divisó el cuerpo del hombre y dio aviso a la Policía. Efectivos de la seccional 32da. de Las Casuarinas y de la División Criminalística llegaron al lugar y constataron que se había electrocutado, y que ya llevaba varias horas tendido en el lugar. El cuerpo además presentaba golpes (sobretodo en la zona de la espalda) que habría sufrido en la caída desde los 8 metros que tiene el pilar al que se había subido.


Para la Policía no quedan dudas: intentaba robar el transformador. Al parecer, ya había logrado desconectar parte del artefacto cuando la muerte se coló en su camino. En el lugar hallaron un palo y herramientas. Y el transformador estaba corrido y con signos de violencia, dijeron.


Los investigadores ayer suponían que el sujeto seguramente llegó hasta ese lugar en algún vehículo, ya que se trata de una zona descampada. Y también con algún acompañante, pues si pretendía llevarse el pesado transformador resultaba poco probable que lo hiciera solo. Lo cierto es que, de ser así, nadie avisó a la Policía que lo acompañaba en la misión ilícita.


Como el hombre no llevaba documentación encima, al cierre de esta edición los pesquisas aún no sabían su nombre. En la mañana de ayer, mientras el cuerpo continuaba en el lugar del hecho, la Policía permitió a los vecinos del pueblo cercano mirar el cadáver para ver si lo reconocían. Pero nadie supo decir quién era. Es por eso que los investigadores suponen que se trata de un hombre que no es de la zona. Incluso hasta intuían que no es oriundo del departamento. Y otra de las sospechas es que se trata del mismo sujeto que hace unos meses venía robando otros transformadores de la zona.


El cuerpo ayer fue trasladado a la Morgue Judicial, donde trataban de determinar su identidad. Tenía el pelo oscuro y la tez morena. Vestía zapatillas blancas, un jeans oscuro, remera y campera blanca y llevaba una gorra verde.