Un subcomisario de la Policía de San Juan llamado Gilberto Alejandro Olivares (50) enfrenta una investigación por el presunto abuso sexual de una joven agente que denunció en la UFI Cavig que fue manoseada por él durante la madrugada del pasado domingo. La denunciante dijo que Olivares, uno de los jefes de la seccional 23ra de Rivadavia, esa noche se presentó en la casilla policial donde ella estaba asignada, en el Barrio Stotac, para hacer un control. La agente aseguró que al verlo se paró, le extendió la mano para saludarlo y le deseó feliz Navidad, a lo que él la abrazó, le dio dos besos, le acarició la espalda y bajó sus manos hacia su cola. Según la denuncia, cuando le tocó los glúteos ella quedó paralizada y como pudo lo corrió para separarlo de su cuerpo, momento en que él aprovechó para tocarle los pechos. "No hice nada para que me falte el respeto, no voy a permitir esto y voy a tomar las medidas que sean necesarias", le habría dicho en ese momento la agente, a lo que él le habría respondido: "Bueno, yo me retiro, si no me la voy a terminar mandando". Y, al marcharse, agregó: "Mañana nos volvemos a ver acá porque te toca la guardia otra vez". Cuando quedó sola, la agente rompió en llanto. A Olivares le imputaron el delito de abuso sexual simple agravado por su condición de policía. Había quedado detenido el miércoles, pero ayer el juez Diego Sánz lo excarceló, aplicándole medidas como una prohibición de acercamiento a la denunciante. Olivares, asistido por Carlos Rivadero, se negó a declarar.