Cuando Eduardo Santa Cruz Guillén (42) dejó a su hijo de siete años en la casa de su mamá, esperó unos minutos en la puerta. Habló con su hija mayor, de 13 años, y le pidió que fuera a buscar algo. Pasaron apenas unos minutos hasta que lo sorprendieron para robarle. Le dispararon en el pecho y en el cuello: murió antes de llegar al hospital.

Eduardo había migrado desde Paraguay para trabajar como pintor. Se instaló en Villa Trujui, en Moreno, y tuvo dos hijos con Marta González (41), también de su misma nacionalidad. Hacía unos meses estaban separados, por eso había compartido el fin de semana con su hijo y estaba llevándolo de regreso con su mamá.

"Cuando bajó al nene yo estaba atendiendo el quiosco, él me pidió algo y cuando salí ya le habían tirado. Se llevaron el auto, las pertenencias y plata que había cobrado el fin de semana", lamentó Marta en Semanario Actualidad.

Fuentes policiales confirmaron que el crimen ocurrió en Andalucía al 2000, casi en el cruce con Periodista Álvarez Pendas, el sábado a la noche. Para escapar, los atacantes usaron el Ford Fiesta de Eduardo, con todo lo que tenía en su interior. 

Los investigadores vincularon el crimen a un dato: la víctima tenía alrededor de 150 mil pesos para comprar un terreno y lo siguieron para robarle. 

"Él vino desde José León Suárez, donde estaba trabajando. El nene, que ya es grande y entiende todo, dice que perseguían el auto, que él se había dado cuenta. Mi marido había bajado unos materiales que había comprado y se iba a llevar una conservadora. Fueron segundos los que tardé, él me llamaba y yo como estaba ocupada atendiendo le dije que esperara un minuto", recordó la mujer, que intentó reanimarlo en la vereda, ya que es auxiliar de enfermería, pero su marido ya estaba muerto.

Lo trasladaron en el auto de un vecino hasta el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, de Moreno, donde llegó sin signos vitales.  

En la zona, según denunciaron, no hay cámaras de seguridad ni luminarias y ya hubo otros tres hechos de inseguridad en el último tiempo. "Yo pido justicia, no quiero que se termine todo esto acá, quiero que se aclare, a mí me destruyeron la vida, la vida de mis hijos. Esto le puede tocar a cualquiera, a mi marido lo mataron como a un perro, se nos murió en los brazos", insistió Marta.

La investigación quedó en manos de la Comisaría 2° de Moreno. Hasta este mediodía no habían encontrado el auto de la víctima ni logrado identificar a los asesinos.

 

Fuente: Clarín