Isabel Regina Sosa Yacante se encuentra detenida desde el último sábado, acusada de provocarle quemaduras a un joven luego de una discusión de tránsito. Se sabía que la mujer había declarado que actuó en defensa propia y de su marido, al sentirse amenazada por Juan Ignacio Castro y el joven que iba con él.
Sin embargo, en las últimas horas la abogada defensora dio a conocer nuevos detalles del hecho. Es que según manifestó la letrada en diálogo con DIARIO DE CUYO, el hombre jamás bajó del auto con un fierro como se decía y que además, ellos fueron quienes llamaron al 911 en dos oportunidades para denunciar las amenazas.
Todo sucedió el miércoles de la semana pasada, cuando Sosa Yacante, su marido y una empleada se dirigían al local de ropa que tienen en Zonda. En inmediaciones de Libertador y Galíndez, en Marquesado, Rivadavia, comenzó la discusión que terminaría de mala manera.
"Uno de los ciclistas le choca la puerta del acompañante del auto cuando se dirigían por avenida Libertador, a la altura de la estación de servicio de Marquesado. Ahí empiezan a insultar a mi defendida, insultos bastantes fuertes. Por eso el esposo detiene el vehículo y desciende. Ahí los chicos se acercan al auto y lo cercan contra la puerta. Lo amenazan. Son chicos altos, de contextura robusta", relató Sandra Leveque, quien asumió la defensa de la pareja en reemplazo de Filomena Noriega.
La abogada resaltó además que el hombre no bajó del rodado con un fierro, como se decía. "Por eso se han pedido cámaras de seguridad de las estaciones de servicio y lugares aledaños, viviendas, comercios. Las del CISEM se han incorporado pero no se puede visualizar ese lugar por la arboleda", agregó.
Leveque aseguró que los jóvenes amenazaron al hombre. "Ella escucha que le dicen ‘te vamos a matar’ y ahí baja del auto y les dije ‘basta, terminenlá’ y arroja agua, pero no la tira directamente sobre el cuerpo del chico. Lo moja, también mojó al esposo y al vehículo. Ellos iban tomando mate, claramente el agua no estaba hirviendo", dijo.
La letrada explicó que tanto su clienta como el esposo efectúan dos llamadas al 911, una desde el lugar del hecho. "Esa llamada se corta y vuelven a llamar a los minutos. Son entrevistados en el local que tienen en Zonda y allí hacen la denuncia, donde manifiestan haber recibido amenazas", sostuvo.
Para finalizar, Leveque lanzó una polémica frase: "No ha habido ninguna intervención quirúrgica ni nada de eso como se había dicho, o por lo menos no se encuentra eso incorporado al expediente".

