El  cuerpo de un niño hallado hace una semana, mutilado y sin órganos, cerca de la localidad de Mar del Sud fue identificado por medio de un cotejo de ADN y pertenece a un bebé de un año y medio que murió días antes del hallazgo durante un accidente doméstico en la ciudad de Mar del Plata.

 

El cuerpo es de un niño que murió atragantado en el barrio El Boquerón, días atrás, y ahora la investigación pasó a buscar determinar el robo del cadáver y la profanación a la que fue sometido.

 

"En ese sentido, la fiscal Ana

Caro realiza por estas horas diligencias para notificar a la familia del menor y también para avanzar en la investigación que ahora estará enmarcada en una causa con carátula diferente", informó el diario La Capital.

 

"Tras el fallecimiento el cadáver fue sometido a frío intenso o congelamiento, una etapa necesaria en muchas instancias forenses para estudiar causas de muerte. Ahora pasa a ser la gran incógnita quién sustrajo el cadáver y en qué momento", agrega el diario.

 

"Entre las acciones solicitadas por la fiscal Ana María Caro estuvo el pedido de comparar las muestras de ADN obtenidas en la autopsia con la de distintos decesos de menores ocurridos en la zona en los últimos veinte días", sostuvo el sitio 0223, de Mar del Plata.

 

Las primeras hipótesis se referían a un rito satánico o a hasta un caso de un tráfico de órganos, pero ahora esas hipótesis entran en conflicto con la comprobación de que el nene murió en un accidente, posiblemente al atragantarse en su casa.

 

Cuando no había denuncias sobre la desaparición de un menor en la zona de Mar del Plata, Miramar, Mar del Sur o Necochea, la fiscalía se concentró en los casos de muertes de menores ocurridos en la zona en las últimas semanas.

 

La identificación del cuerpo es un primer paso. Ahora se debe determinar las circunstancias del robo del cuerpo y cuando fue profanado, hasta terminar en un arroyo situado en el límite entre Miramar y Mar del Sur, a unos 60 kilómetros de Mar del Plata.