El juez Leopoldo Zavalla Pringles resolvió cambiar la calificación del delito atribuido a un patovica preso, desde marzo pasado, por la muerte de un joven al que le dio una trompada en una pelea a la salida de un boliche. Y ahora todo indica que, gracias a esa modificación, Eduardo "El Huevo" Villalba será liberado. El custodio está preso por el delito de homicidio simple, pero ahora puede salir porque le atribuyen homicidio preterintencional, dijeron fuentes judiciales.
¿Cuál es la diferencia? Básicamente en el homicidio simple se entiende que el autor del delito quiere provocar la muerte de la otra persona. La figura delictiva en la provincia no es excarcelable, porque tiene una escala penal de entre 8 y 25 años de prisión. En cambio el homicidio preterintencional es excarcelable (tiene penas de hasta 6 años) y en esos casos se considera que el sospechoso no tuvo intención de matar, aunque sí de provocar un daño en la salud del otro. Además, se entiende que una trompada no es un medio idóneo para causar la muerte de un hombre normal.
El abogado de Villalba había pedido ese cambio de calificación (planteó preterintencional u homicidio en riña) y ayer se limitó a confirmar que la decisión del juez existe, aunque no conoce sus detalles. "La resolución existe pero no la conozco en detalle. De todos modos el juez se ajustó a derecho porque es un hecho en el que no hubo intención de matar, aunque yo sigo sosteniendo que no está acreditado quien le dio ese golpe que luego resultó letal por la caída en el piso", dijo ayer el defensor César Jofré.
Todo pasó en la madrugada del 19 de marzo pasado a la salida del boliche "La Llorona", en Desamparados, Capital. Aquella vez dos grupos rivales se peleaban en la calle y varios patovicas, incluido Villalba, se metieron a separarlos. Pero en ese confuso momento Villalba terminó dándole una trompada que -según la acusación- tumbó en el piso a Maximiliano González. El joven se fue a su casa y con los días empeoró hasta que finalmente perdió la vida el 31 de marzo. González tenía 26 años y era padre de dos chicos.

