Un changarín de 58 años fue condenado a 3 años de prisión (sin detención) por los abusos simples contra su ahijada y sobrina con retraso mental, cuando tenía 15 años (ahora tiene 28). En el primer juicio, el obrero había sido absuelto, porque un juez consideró que el caso había prescripto. Sin embargo el fiscal Mariano Juárez Prieto (UFI ANIVI), reclamó ante un Tribunal de Impugnación, que anuló ese primer fallo y ordenó hacer un nuevo juicio al changarín.


