Un joven fue condenado ayer por el juez Diego Manuel Sanz a 3 años de prisión condicional por un hecho de abuso simple (agravado por la guarda y la convivencia) contra su pequeña hijastra. Para el magistrado hubo dudas de que hubiera cometido otro hecho similar contra la misma niña y por eso lo absolvió. El fiscal Mariano Juárez Prieto y la ayudante fiscal Roxana Fernández buscaban 7 años de cárcel por esos dos episodios, porque en su opinión, al cabo del juicio se probó que ocurrieron cuando la niña tenía 9 años y otro más entre los 11 y los 12.


