Eran alrededor de las once de la noche de aquel 7 de septiembre de 2020, cuando la nena, en ese momento de 7 años, no aguantó y le comentó a su madre que le "ardían" sus zonas íntimas. Sin dudarlo, la mujer la revisó en el acto y descubrió un enrojecimiento que le llamó la atención. Entonces quiso saber y la respuesta de la niña la dejó algo confusa, primero, pero indignada después. "Puede ser el Paulo… pero dijo que no le dijera a nadie", reveló la menor, en medio de su relato de cómo la pareja de su mamá la había tocado durante la tarde, cuando ella había salido, como lo hacía desde el último mes, a buscar leche en un merendero cercano a su barrio en Rawson.

A los gritos, increpó entonces a su pareja, el plomero Paulo Eusebio Saire (32). Y el hombre negó tal maniobra, diciéndole que cómo se imaginaba que haría algo así después de cinco años de pareja.

Pero nada convenció a esa madre de no creerle a su hija. Llamó a su mamá y entre ambas llevaron a la nena al hospital Rawson, y de allí pasaron al Anivi donde la menor fue revisaba por un médico y, luego, entrevistada por una psicóloga.

Entonces, entre juegos con osos de peluche, la nena relató que no era la primera vez que la pareja de su mamá le hacía algo así cuando quedaban solos. Que el hombre le bajaba la ropa y la tocaba con sus genitales. Que luego la limpiaba y le pedía no decir nada.

Su descripción con los movimientos que hacía el acusado en su cuerpo trasladándolos a los peluches, otros detalles de la maniobra y el cuadro de comportamiento no verbal de la niña, llevaron a esa profesional a concluir que era altamente creíble, y por lo tanto bastante probable, que hubiera sido víctima de abuso sexual.

Un juez y un fiscal se encargaron luego de calificar ese delito como abuso sexual con acceso carnal, doblemente agravado: por ser el sujeto encargado de la guarda y por la situación de convivencia con la nena.

Esa vez, las evidencias complicaron a Saire, que fue detenido. Y así seguirá ahora, pues el juez Miguel Dávila Safe (Sala I, Cámara Penal) aceptó el acuerdo de juicio abreviado que le propusieron la fiscal Marcela Torres y el imputado con su defensor Juan Carlos Juárez, y condenó a 9 años de cárcel a Saire, un año menos de lo que el acusado estaba dispuesto a recibir.