Cayeron presos el 13 de octubre de 2005, luego de extorsionar 10 meses a la conocida familia Estornell para sacarle unos 350.000 dólares de una deuda (inexistente) que había dejado el fallecido Héctor Estornell. Al cabo de 2 años quedaron libres por no tener sentencia. Y dos años después, en septiembre del año pasado, acordaron con el fiscal José Eduardo Mallea ir a un juicio abreviado, en el que aceptaron su responsabilidad y también cumplir el mínimo de la pena por tentativa de extorsión: 3 años y 4 meses de cárcel. Como enseguida supieron que las penas mayores de 3 años son de cumplimiento efectivo y debían volver a prisión, cuestionaron el cómputo de sus días de encierro y pidieron que se les dé por cumplido el castigo, sin eco favorable. En diciembre pasado el fallo quedó firme en la Sala III de la Cámara Penal, y el 4 de febrero último los jueces Eugenio Barbera, Héctor Fili y Ricardo Alfredo Conte Gran ordenaron la captura y dieron a la Policía los domicilios donde podían encontrar a Miguel Ángel Altamirano (74 años), Horacio Alejo Maza (57) y Daniel Humberto Fornari (53). Pero hasta ayer ninguno era localizado y técnicamente ya se los considera prófugos, dijeron fuentes judiciales.

