Una joven madre de 4 chicos de la que hacía 14 días no se sabía nada de su paradero, apareció ayer en la Comisaría 30ma de Chimbas y el caso despertó el malestar policial. Es que la chica en realidad no estaba perdida, sino que estaba en la casa de un amigo. Y así, se convirtió en el segundo caso en apenas 5 días en que la Policía se pone en alerta por una desaparición que no fue tal.

El anterior caso ocurrió el sábado con un jornalero en 9 de Julio (ver aparte). A quien buscaban ahora era a Daniela Torres (22, madre de 4 chicos), quien vive frente a la Seccional 30ma, en Chimbas.

La versión policial indica que la chica ya se había ido otras veces de su casa, aunque nunca por tantos días. Lo llamativo para los policías es que recién el martes último en la noche su madre hizo la denuncia por su desaparición, explicaron.

La preocupación de los pesquisas al mando del comisario José Marín era mucha porque la chica había salido sólo con lo puesto, no tenía documento, su celular estaba apagado y tenían entendido que algunas de sus amistades están vinculadas al mundo de la prostitución. Por eso, creían que podría haberle pasado algo o que tal vez había sido víctima de un delito, señalaron fuentes policiales.

A partir de allí, los efectivos salieron a buscarla por distintos lugares, pero a las 14.30 de ayer Torres apareció en la Comisaría 30ma: se bajó de un remís y luego les explicó a los uniformados que había estado en la casa de un amigo. Y que había llegado a esa vivienda tras pelearse con su madre, quien le había exigido ‘ponerse las pilas’ con sus hijos. Es decir, se había ido de su casa por una discusión. ‘Molesta que se haga tal despliegue por personas que en realidad no están perdidas’, se quejó un jefe policial.